Las Naranjas |
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La naranja que conocemos es el fruto del naranjo dulce que corresponde al género Citrus. La pulpa, que es el conjunto de los gajos, contiene gran cantidad de jugo y su sabor es dulce con toques ácidos. La naranja y su tipología El naranjo que aquí cultivamos para consumo, de la variedad dulce, tiene su origen en el sur de Asia y su cultivo es milenario en China. A nuestras tierras llegó, según los estudios de los historiadores, en los siglos XV y XVI. El tamaño, sabor y la cantidad de zumo, hacen de factor diferenciador entre los tipos de naranjas que conocemos. Estos factores nos hacen decantarnos por un tipo u otro dependiendo del uso que queramos darle. Cuando hablamos de naranjas de mesa nos referimos a las naranjas dulces que tomamos como fruta fresca. De la variedad de naranja amarga se extraen aceites esenciales y se elaboran mermeladas, confituras y licores. De esta última variedad, su intenso sabor ácido hace imposible el consumo, tanto en zumo como en pieza fresca. - Blancas : este tipo de naranjas son las perfectas para hacer zumo, pero su consumo como fruta fresca presenta el inconveniente de la aparición de pepitas en algunas variedades. Su color va desde el amarillo hasta el naranja intenso. Fuente de vitamina C De valor energético y calórico escaso, por su alto contenido en agua, la naranja posee grandes cantidades de vitamina C. Pero también tiene otros nutrientes, menos conocidos en ella, como son el ácido fólico, el magnesio y el potasio . Un adulto necesita 60 mg. de vitamina C diarios. Con un vaso de zumo o una naranja de tamaño medio se llega a cubrir el 100% de las necesidades diarias. El ácido cítrico potencia la acción de la vitamina C y el beta-caroteno, que le da ese color característico al fruto, es muy favorable para el organismo. La parte blanca de la naranja que se encuentra entre la corteza y la pulpa contiene gran cantidad de fibra . Ventajas del consumo de naranja La salud cardiovascular se ve muy favorecida con el consumo de naranja ya que su alto contenido en flavonoides, beta-caroteno y vitamina C, contribuyen a la antioxidación y hacen que el flujo sanguíneo no se colapse impidiendo que el colesterol LDL-c, también llamado “colesterol malo”, se acumule. La naranja, debido a sus ricos nutrientes, aumenta la absorción de hierro en nuestro organismo. Es muy importante el consumo de esta fruta en casos de anemia ferropénica, acompañada de otros alimentos ricos en hierro y otro tipo de suplementos. La cantidad de fibra que encontramos en esta fruta es bastante importante. A la hora de preparar un zumo de naranja deberemos añadir la pulpa para no perder esa saludable fibra soluble. Esta fibra contribuye a la no absorción de grasa y colesterol, favorece el tránsito intestinal y mejora los niveles de azúcar en sangre. Es muy recomendable para hipoglucémicos y además su efecto saciante, ayuda al seguimiento de muchas dietas. Es una de las frutas más conocidas por todos y su consumo está muy extendido. El tamaño es perfecto como pieza de fruta (entre 150 y 200 gramos ). Su piel puede desprenderse sin necesidad de cuchillo, lo que contribuye a la comodidad de su consumo. Elección y modo de conservarlas La naranja es una fruta de otoño y su aparición en los mercados suele ser desde esta época hasta el comienzo del verano siguiente. Aunque, gracias a los diversos tipos de cultivo y a las múltiples variedades de este fruto, podemos encontrarla durante todo el año. El peso es un buen indicativo de la cantidad de jugo que puede tener la naranja y no así su color. Podemos encontrar piezas deliciosas con la piel todavía verde. Cuando se recolectan se almacenan en cajas de madera y en los supermercados, las naranjas de clase extra (algunas de ellas) están envueltas en papel de celofán. Las de clase I y II se venden en redes. Dependiendo de si el consumo de la fruta va a ser inmediato, o en poco tiempo, deberemos dejarlas a temperatura ambiente. Si por el contrario las queremos conservar un poco más de tiempo, el frigorífico es el lugar idóneo. Siempre hay que dejar una separación entre ellas para evitar que el moho haga su aparición. Formas de consumirla No hay mejor forma de consumir una naranja que comerla fresca, ya sea en rodajas o en gajos. El zumo es un auténtico lujo y su sabor es inconfundible. La cocina nacional e internacional está llena de platos que tienen en la naranja un acompañamiento perfecto. Con la naranja se pueden elaborar, bizcochos, tartas, macedonias de fruta, ensaladas, helados, salsas, licores, etc... Las naranjas que solemos rechazar para el consumo, la variedad amarga, se suelen utilizar para la elaboración de mermeladas y confituras. Hay que promover el consumo entre los más pequeños de la casa, tan acostumbrados a la bollería industrial y las grasas saturadas. La naranja tiene que acompañarles en su crecimiento. |