Ámsterdam
Ámsterdam, la ciudad sin prejuicios

Nadie podía pensar que de aquel pequeño pueblo pesquero del siglo XIII surgiría una de las mayores capitales culturales del mundo. Una de las ciudades con mayor diversidad y tolerancia. La apertura de mente de sus gentes es uno de los factores que hacen de Ámsterdam la capital europea de la cultura liberal. Su doble cara no deja de sorprendernos. Sus días son tranquilos, un ir y venir de personas sobre las dos ruedas de sus bicicletas, hombres de negocios y estudiantes inmersos en sus quehaceres. Sus noches nos muestran su cara más divertida y apoteósica, atrevida pero a la vez respetuosa.

El nombre de Ámsterdam viene del río Amstel que atraviesa la ciudad y en lengua autóctona significa el “dique del Amstel”.

La ciudad está asentada sobre un lecho arcilloso. Toda ella está construida y sustentada sobre pilares de madera y puentes que unen las decenas de islas que la conforman. Gracias a su canalización se controla el cauce del río y esta división hace a la ciudad navegable por gran parte de ella constituyendo una buena red de comunicación y transporte.

Ámsterdam cuenta con más de 7.000 edificios y construcciones declarados monumentos históricos. Desde mansiones y casas de ladrillo del siglo XVII hasta las vanguardias arquitectónicas de finales del XIX y principios del XX. Su estado de conservación es óptimo y sus usos son muy variados. Desde fábricas convertidas en teatros hasta iglesias utilizadas como centros culturales.

No todo es ocio y diversión en una ciudad como Ámsterdam. Esta metrópoli es la capital de Holanda de los negocios y las finanzas. Está considerada la quinta ciudad europea para el negocio, tras Londres, Frankfurt, París y Bruselas. La mayoría de empresas y bancos holandeses tienen sus principales sucursales y oficinas aquí. La bolsa de Ámsterdam es la más antigua del mundo y, aún a día de hoy, sigue siendo una de las más importantes de Europa.

Moviéndonos por Ámsterdam

Ámsterdam se caracteriza por su oferta cultural. Una ciudad como ésta, donde la educación, el respeto y la inquietud cultural son la nota dominante, ofrece un abanico enorme de posibilidades para el visitante deseoso de experiencias artísticas. La capital cuenta con más de cincuenta museos. Muchos de ellos de renombre e importancia internacional, como el Rembrandt Museum , el Rijksmuseum , el Stedelijk Museum y el Van Gogh Museum . Este último cuenta con la mayor colección a nivel mundial del artista holandés. El Stedelijk Museum exhibe obras de Cézanne, Monet, Picasso y Chagall entre otros. La casa de la malograda Anne Frank también se ubica en la ciudad, siendo ésta una de las paradas obligadas para un turista con inquietudes culturales.

Callejeando por la ciudad podemos hacer alguna parada para saborear su gastronomía. Sin duda que la tarta de manzanas es la estrella indiscutible, pero también sus patatas fritas, los panqueques gigantes con variados sabores y el arenque marinado. Sus cervezas y ginebras son también muy típicas y todavía se sirven en bares originales del siglo XVII.

Uno de los puntos que más impresiona al visitante es el Distrito Rojo. Un lugar donde los escaparates no enseñan productos o colecciones de ropa, sino mujeres. Este distrito llamado coloquialmente de Wallen , exhibe con gusto todas sus no prohibiciones: la prostitución es legal, el consumo de drogas blandas también y el ocio se prolonga hasta altas horas de la madrugada. Este barrio está en el mismo centro de la ciudad en las inmediaciones de los canales principales. Es fácilmente localizable ya que cualquier guía o mapa lo señala sin problemas. Antes hablábamos de mujeres en escaparates, y es que la prostitución en un país como Holanda está legalizada en los lugares expresamente dedicados a ella, siempre y cuando se cumplan unas condiciones y unas pautas que se enmarquen dentro de la legalidad.
También encontramos los conocidos “coffee shops”. Se trata de establecimientos, que no dejan de ser cafeterías, en los que venden marihuana y hachís de diferentes procedencias, siendo indiscutible su calidad y pureza. Para acceder a estos lugares hay que tener la mayoría de edad y estar dispuestos a experimentar.

La ciudad cuenta con una de las noches más animadas a nivel europeo. Tiene una gran variedad de opciones y sus zonas de marcha son conocidas en todo el mundo por su selecta ambientación. Son numerosos sus “chill outs” y “lounge clubs”. Los visitantes enloquecen con sus innumerables pubs y discotecas, siendo éstos uno de los motivos, entre muchos otros, que justifican la visita a una ciudad como ésta. Podemos destacar Chemistry, Club More, Club 11, Escape, Hotel Arena, Melkweg, Panama, Paradiso, Powerzone y Supperclub. Situándose entre ciudades como Barcelona, Berlín, París o Madrid en cuanto a animación nocturna, Ámsterdam se convierte en uno de los referentes para el joven turista. El ocio nocturno y los bares más frecuentados se concentran en dos puntos especialmente: las plazas de Rembrandtplein y Leidseplein. Aunque la diversión se reparte por toda la ciudad.

Las bicicletas son una forma de vida en Ámsterdam. Es una de las características de la ciudad y que da ejemplo al resto de Europa, aunque no todos lo sigamos como deberíamos, es la cultura de la bicicleta. El carril bici es el más amplio de toda Europa y todas las calles, sean principales o no, disponen de vías para ciclistas. La educación y el nivel cultural y de respeto hacen que Ámsterdam disponga de un bajo grado de contaminación y que la bici sea la protagonista. El relieve de la ciudad, totalmente llano, también contribuye a ello. En la ciudad hay unos 700.000 ciclistas. Si tenemos en cuenta que son unos 750.000 habitantes, podemos hacernos una idea de hasta donde llega este fenómeno. Para moverse por el centro lo mejor es olvidarse del coche, gran cantidad de calles son peatonales o para ciclistas y las tarifas de aparcamiento son muy elevadas.

¿Sabías qué?

- Coffee shops

Toda persona mayor de 18 años puede comprar hasta 5 gramos de marihuana o hachís en los locales llamados “Coffee shops” que se hallan bajo el control legal e impositivo del Gobierno Holandés. Las drogas llamadas “duras” están prohibidas y se penaliza fuertemente a quienes las trafican.

- Diamantes

Aproveche su estancia para visitar alguno de los 24 talleres de talla de diamantes que existen en la ciudad, toda una potencia mundial en el sector. Podrá ver todo el proceso y, si lo desea, comprar ventajosamente.

- Los precios

La vida en Ámsterdam cuesta aproximadamente lo mismo que en España, aunque muchos se quejan de que la llegada del euro lo encareció todo. Un almuerzo normal por 10 euros y una cena por 25.

- El jardín más grande del mundo

Se encuentra en Lisse, a cuarenta kilómetros al suroeste de Ámsterdam. Con sus 32 hectáreas de terreno y siete millones de flores perfectamente alineadas, Keukenhof es el jardín más grande del mundo.

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