| Tallin | |||
| Tallin, un paseo por la ciudad medieval |
Nuestra viaje cruza por mares fríos rumbo al sudeste, buscando una colina, a cuyos pies dice que hay un buen puerto. Quizás siguieron esta misma ruta los vikingos buscando un abrigo del mar para sus embarcaciones de vela cuadrada y temidos mascarones con cabeza de dragón. A ese puerto unos lo llamaron Reval, otros Tallin. Bajo un cielo plomizo, aparece primero una línea de costa y luego unas altas torres, desconfiadas, que previenen de los intrusos desde tiempos inmemoriales. Nuestro barco también exhala gritos, pero no son ya de guerra, sino de gentes que se emborrachan durante la travesía y que cruzan cada fin de semana para divertirse en Tallín. El mastodonte de hierro cruza por menos de 20 euros en 4 horas los 80 kilómetros que separan ambas costa. Ochenta kilómetros, pero dos mundos... Aun lado, el mundo post-soviético, la última incorporación a la Comunidad Europea: Estonia. Al otro, la rica, organizada, cuasi perfecta Finlandia, la cuadratura del círculo. Dos mundos que para nada se mezclan… excepto por los nuevos vikingos que escupe la inmensa embarcación y que son un mal menor que ayuda a mantener el inmenso patrimonio de la ciudad medieval mejor conservada del norte de Europa. Estonia es un país de 1,5 millones de habitantes de los que un tercio vive en la capital: Tallín. Esta república ex soviética tiene un largo pasado de dominación por las potencias circundantes. Primero los vikingos daneses, luego los suecos, los alemanes y por último los rusos han controlado este estratégico enclave y han dejado una fuerte impronta en el país y su historia. Los estonios solo han sido independientes durante 35 años en toda su historia, pese a lo cual han hecho un gran esfuerzo para poder ingresar en la Unión Europea en el 2005. Volviendo a su capital, fue fundada sobre un promontorio del extremo una península. El rey danés Valdemar II consiguió aquí una apurada victoria en 1219 y comenzó a construir una fortaleza en Tompea, para afianzar sus nuevas posesiones. Los daneses cedieron el dominio a los caballeros ger Espadas que dieron el nombre con el que se conoció durante mucho tiempo a la ciudad: Reval. Después llegó la corona sueca y por último los zares rusos (no hay que olvidar que pedro el Grande le dio un importante impulso a la ciudad y que el 40% de la población es de origen ruso). La ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997 por la UNESCO, su herencia medieval es, como ya hemos dicho, la mejor conservada del norte de Europa, destacando el Ayuntamiento, los restos del castillo de Toompea, la iglesia de St. Olav, la Catedral Luterana, la muralla y sus impresionantes torres fortificadas (Kiek in de Kök, Margarita la Gorda, Hermann…), algunas casas y palacios de la Liga Hanseática y otras hermandades, palacios de mercaderes… un total de varios cientos de inmuebles. A estos se unieron magníficos edificios de los últimos dos siglos, que conforman su aspecto armonioso y su carácter encantador. Una ciudad vieja que parece querer hendir las afiladas agujas de las torres de sus iglesias en el cielo de estaño. Estas agujas alargadas determinan el perfil de la ciudad y la hacen inconfundible con ninguna otra. Cultura y Educación La ciudad tiene otros nombres históricos, como lo son Koluvan, Lindanise, Lindanisa (Lindanäs), y variaciones de "Reval" - Revalia, Revel y Reveln. El origen del nombre "Tallinn" aún se debate, pero se sabe que es de origen estonio. Algunos piensan que deriva de "Taani-linn" (que significa "Ciudad danesa"), o de "Talu linn" (que significa "Ciudad de agricultura"). Textos TM y GFDL |